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The Hotel Factory

Benidorm, el reposicionamiento de un destino maduro

Benidorm es uno de los principales destinos turísticos en España que cuenta con reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional. Algunos consideran que es un destino a imitar y, otros, a evitar. Sea cual sea el punto de vista, no hay duda de que Benidorm es un destino ya maduro capaz de generar una demanda importante durante todo el año.

Benidorm hace referencia a un producto de sol y playa que se complementa con una amplia oferta de ocio y comercio. Destaca por ser un destino altamente competitivo en cuanto a relación calidad-precio gracias a la cual muchas familias nacionales pudieron permitirse vacaciones a partir de los años 60 y por ser la referencia en cuanto a oferta hotelera en la Comunitat Valenciana y España.

En sus inicios turísticos, Benidorm se convirtió en un hito al ser la primera ciudad de España en permitir el uso del bikini en sus playas. Este hecho, junto con las características propias del destino y el plan vertical que desarrolló la ciudad hicieron de Benidorm el destino deseado por españoles y turistas internacionales para pasar sus vacaciones y/o vivir.

En los últimos años el destino Benidorm de sol y playa se ha caracterizado por ser un turismo masivo y de baja calidad. Predominando tanto turistas nacionales, familiar y senior, como internacionales, destacando el mercado británico senior. El turismo senior, tanto británico como nacional, es el predominante en los meses de invierno y es el que ha permitido romper con la estacionalidad del destino. También destaca el turismo joven, ya que permiten y publicitan el desarrollo de zonas de discotecas y bares que nutren a este turismo más activo.

Analizando brevemente este destino en datos:

  • Benidorm es conocido por ser un destino británico. Según datos de INE, entre 2014 y 2017 los viajeros de origen británico han aumentado un 38,33%. En 2017, éstos representaron el 39,58% del total de viajeros de Benidorm, siendo el primer mercado de origen internacional y estando sólo por detrás de los viajeros de origen español.

  • Tanto el número de viajeros como el número de pernoctaciones presenta una tendencia positiva en los últimos años, llegando a los 2.075.497 de viajeros en 2017 (un 8,63% más que 2016 y un 23,88% más que en 2008) y a las 11.664.771 de pernoctaciones (un 5,64% más que en 2016 y un 10,77% más que en 2008).

  • En cuanto a la oferta, el destino presenta una oferta turística muy variada. En 2017 esta oferta estaba compuesta por 131 hoteles, 3 hostales, 8 pensiones, 7.291 apartamentos y 11 campings. La oferta hotelera se distribuía de la siguiente manera: 4 de 5*, 40 de 4*, 58 de 3*, 23 de 2* y 6 de 1*. Sumando un total de 41.096 plazas. El 66% de los hoteles de Benidorm eran de 3* o inferior.

  • A pesar de ser un destino consolidado, el grado de ocupación hotelera sigue manteniéndose muy elevado. De hecho, es de los destinos con mejor ocupación a nivel nacional. La ocupación hotelera media de 2017 fue del 85,46%, obteniendo en los meses de enero, febrero y diciembre una ocupación superior al 70%. Según datos de Exceltur, los datos acumulados de enero a septiembre de 2018, indican que la ocupación hotelera de Benidorm ha sido del 79,3% (un 2% menos que los datos acumulados para el mismo periodo del año anterior) mientras que la media de España es del 68,4% (un 0,7% menos).

  • El ADR acumulado indica que el destino Benidorm se sitúa por debajo de la media española, siendo el ADR de Benidorm de 80,1€ (un 5% más que los datos acumulados del mismo período del 2017) y la media de España de 90,3€ (un 2% más).

A pesar de ser un producto exitoso, Benidorm ha contado con un gran número de críticas como:

  • Turismo de baja calidad: un turismo motivado por el precio y que exige oferta constante, haciendo que sea un cliente que gaste poco.
  • Ha provocado una  masificación urbanística.
  • Tiene dependencia del mercado británico.

Tras varios proyectos en el destino, the hotel factory ha podido comprobar que el destino está cambiando. Todos los entes relacionados con el sector turístico, y más concretamente con el sector hotelero están trabajando para que este destino de sol y playa consolidado se reposicione a través de:

  1. La renovación la oferta. Se está invirtiendo en la mejora de las instalaciones y servicios de los hoteles para poder aumentar la categoría de estos. De este modo, poder aumentar el ADR y así atraer a un nuevo tipo de cliente. Algunos ejemplos de renovación de la oferta son: Barceló Selomar que cambiará íntegramente tras una inversión de 18 millones de euros; y Hotel Río Park Benidorm el cual pasará, tras una inversión de 8 millones de euros, de ser un hotel de 2 a 4 estrellas. La inversión que se realiza en Benidorm no sólo es en la renovación de los hoteles, sino que también en la construcción de nuevos hoteles. Como el proyecto que va a realizar la cadena H10 en primera línea de la playa de Poniente que consistirá en un hotel moderno de mínimo 4 estrellas.

  2. La búsqueda de un nuevo tipo de cliente. La intención es dejar atrás el turista low-cost de sol y playa que busca un destino con bajos precios. Este mix de clientes ya están cambiando Benidorm, como destino vacacional, por otros destinos más baratos, como Turquía. Por lo tanto, es importante atraer a nuevos tipos de clientes y evitar que Benidorm se vea afectado por ello. Mejorando el servicio de los hoteles, la oferta hotelera y la oferta complementaria es posible conseguir un turista de clase más alta.

  3. La oferta de nuevos productos. Benidorm busca atraer al cliente MICE. Los hoteleros están apostando fuertemente por dicho segmento, un mercado con una ascendente proyección dentro del sector turístico. La apuesta por este tipo de cliente es una estrategia inteligente para mejorar la estacionalidad del destino, ya que es un turismo que complementa la demanda existente en Benidorm durante los meses de temporada alta y, sobre todo, en los meses de temporada baja.

  4. La mejora de los atractivos turísticos. Benidorm se ha convertido en el primer destino turístico inteligente del mundo. Un destino turístico inteligente, según lo define la  Norma UNE 178501, “es un destino innovador, consolidado sobre una infraestructura tecnológica de vanguardia, que garantiza el desarrollo sostenible del territorio turístico, accesible para todos, que facilita la interacción e integración del visitante con el entorno e incrementa la calidad de su experiencia en el destino, a la vez que mejora la calidad de vida del residente”. Este hecho estimula e incrementa la competitividad a través de la capacidad innovadora, y repercute en una mejora de la percepción del destino.

En the hotel factory analizamos continuamente los cambios y tendencias que se producen en la industria para asesorar a nuestros clientes en proyectos de reposicionamiento y conceptualización. Si tiene cualquier duda o desea conocer más acerca este nuevo segmento, no dude en contactarnos.