Satisfacción del cliente

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Co-branding: Diferenciación a la orden del día

En los últimos años la hotelería ha ido evolucionando progresivamente, mejorando el servicio, agilizando SOP’s, definiendo estándares de marca y realizando smarts investments, reflejándose todo ello en mejoras del GOP, satisfacción del cliente, y reputación online

Sin embargo, en algunos aspectos operativos las empresas hoteleras han decidido seguir otra estrategia de mejora y diferenciación: el co-branding. 

Se trata de una estrategia que permite al hotel diversificarse, tener una oferta atractiva diferente al resto, con marcas que permitan crear experiencias y posicionarse adecuadamente entre sus competidores. Por ello, es fundamental no subestimar lo que representa, ya que debe mejorar y facilitar la conexión experiencial que hay entre cliente y hotel. Grandes cadenas hoteleras como Meliá Hotels International, Ritz Carlton, Hard Rock o Iberostar ya han puesto en varias ocasiones esta práctica en funcionamiento, consiguiendo siempre éxitos rotundos. 

Si hablamos de amenities, Gran Meliá lleva años colaborando con Clarins, Meliá acaba de comenzar a trabajar con Rituals en sus amenities ecopump y en Ritz Carlton Arts colaboran con L’Occitane. Los spas de la cadena Ikos y del Kempinski Bahía colaboran con Anne Semonin, y Vila Vita Park en Algarve trabaja con Sisley Paris. 

En cuanto a moda, Iberostar lleva a cabo campañas de colaboración en Iberostar Las Letras con Wolfnoir, reconocida marca de gafas de sol y Sol Wavehouse trabaja junto con Quicksilver en la isla de Mallorca. 

Al volante, Hard Rock Hotel Tenerife ha llegado a un acuerdo con Jeep para ofrecer experiencias alrededor de la isla al igual que Meliá con Audi, o Gran Meliá con Lexus.

En lo referido a F&B, VP Plaza España dispone en su lobby de un restaurantes dirigido por Grupo Larrumba, la marca Innside by Meliá acaba de cerrar un acuerdo de colaboración con Lateral, y el premiado restaurante de David Muñoz, DiverXo se halla situado dentro del NH Eurobuilding. 

Para aplicar adecuadamente esta estrategia es necesario tener marcados una serie de criterios que aseguren una correcta alineación entre los hoteles y las marcas valoradas. 

Lo criterios deben ser tanto cualitativos como cuantitativos, es decir, tener en cuenta qué marcas pueden adecuarse al tipo de hotel (vacacional o urbano), a los segmentos a los que va dirigido, categoría, tarifa, ocupación, implicación operativa por parte del hotel y costes necesarios para la aplicación del co-branding

El co-branding es una estrategia cada día más utilizada por las hoteleras que supone importantes ventajas como:

  • La creación de potentes relaciones comerciales: construcción de vínculos con nuevas marcas.

  • Aumentos de cuota de mercado: al unirte a otra marca, accedes a su target, por lo tanto, aumentas el tuyo.

  • Posicionamiento: al acceder a otras marcas tu imagen de marca aumenta en impacto a clientes.

  • Fuerte impacto en nuestros clientes: con estas alianzas aumentas tus posibilidades creativas y por tanto de conseguir el efecto WOW del cliente. 

Si tratamos la parte cuantitativa, algunas de las ventajas obtenidas son bastante obvias, si un hotel se alía con una marca reconocida, está mejorando la estancia y la experiencia del cliente, por lo tanto estará en condiciones de subir la tarifa, aumentado de este modo el ingreso de explotación. 

En cuanto a coste, como toda mejora, reforma o inclusión dentro del hotel, requiere un esfuerzo. Sin embargo, en este caso el coste es menor ya que aparecen sinergias entre marcas. En el caso de F&B, las colaboraciones con grupos de restauración o con chefs reconocidos pueden realizarse de múltiples formas, como un alquiler de espacio que mejore la reputación y ocupación del hotel sin suponer ningún tipo de coste o con un joint venture que reporte ciertos beneficios a final de año, desentendiéndose de la operativa. 

Con todo esto, ambas marcas, tanto el hotel como el colaborador buscan una alianza “win win”, aunque una de ellas tome el papel de “marca anfitriona” y la otra de “marca complementaria”. En el caso de la “marca anfitriona” el beneficio que puede obtener es el prestigio o la calidad que la “marca secundaria” ofrece. Y ésta última gana la posibilidad de penetrar en mercados o sectores a los que normalmente no tiene acceso o donde no suele trabajar.

En definitiva, el co-branding permitirá a cualquier hotel potenciar su imagen, su valor y su rentabilidad

En the hotel factory acompañamos a nuestros clientes en la consultoría e implementación de sus proyectos con estrategias de co-branding que faciliten y mejoren la experiencia de sus clientes, así como su cuenta de resultados. Analizamos en función de la tipología del hotel, cuáles pueden ser las marcas más adecuadas para mejorar la satisfacción, dónde implementarlas, y especialmente cómo hacerlo para sacar el máximo partido a la colaboración y facilitar en la medida de lo posible la operativa diaria del hotel.

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El mystery guest como control de la implementación de los valores de marca

En uno de nuestros anteriores posts ya comentamos el mystery guest como herramienta de control de la calidad de los servicios ofrecidos en el hotel. Así, el mystery guest se ve conformado por una gran variedad de funciones de control: 1. Operaciones / Servicios / Satisfacción del cliente, 2. Valores de marca, 3. Ventas / Ancillaries.

Sin embargo, hoy volvemos a hablar sobre ello para dar a conocer otra de sus funciones que confirman la versatilidad de esta herramienta de control de calidad: el control de la implementación de los valores de marca.

Definir unos valores de marca es la base de toda cadena hotelera que quiere posicionarse y diferenciarse dentro del mercado, pues es gracias a ello que muchos huéspedes se decantan por un hotel u otro por el hecho de sentirse identificados con los valores de la compañía.

Para ello, las grandes cadenas se sumergen en laboriosos procedimientos de implementación de dichos valores que suponen un gran reto, ya que todos los departamentos de cada uno de sus hoteles deben ir en perfecta sintonía con ellos. Tal es así, que la implementación debe funcionar como un engranaje en el que el huésped es la última pieza que debe percibir esos valores. 

Por otra parte, la implementación debe verse plasmada en las distintas zonas del hotel mediante la utilización de varios elementos como la decoración, los folletos informativos, los servicios ofrecidos, etc. Por ejemplo, en el caso de una cadena cuyos valores quieran reflejar su responsabilidad por el medioambiente, es importante la utilización de materiales eco friendly, folletos que informen de las acciones que el hotel lleva a cabo para preservar el medio ambiente, la instalación de dispensadores de jabón en lugar de monodosis… Pero lo más importante es que los empleados actúen como spokesperson, es decir, que tengan la misión de transmitir los valores de marca hacia los huéspedes, ya que son los que más en contacto están con los huéspedes.

Al tratarse de un proceso complejo, en the hotel factory apostamos por el mystery guest como una herramienta de control en la calidad de la implementación de los valores de marca en los establecimientos hoteleros. Para ello, contamos con nuestro equipo especializado, quien planifica el procedimiento a seguir durante el mystery guest y posteriormente, mide la calidad de la implementación mediante la realización de informes cualitativos y cuantitativos.

En the hotel factory ofrecemos servicios de mystery guest adaptados a la necesidad de nuestros clientes, y que sirven como elemento de análisis de situación del hotel, ya que permite identificar las áreas de mejora donde nuestro equipo puede intervenir a través de nuestros amplios servicios profesionales de consultoría y training

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